Eibar 2-Gimnástica 1
El acierto del Eibar acaba con una Gimnástica especulativa
Los visitantes tardaron en reaccionar y acabaron perdiendo
Escrito por Francisco Prieto López (GECA SPORT - OPTA ESPAÑA) el 27-11-2011 a las 20:16
EIBAR: Irureta, Bóveda, Bingen, Añibarro, Espin, Balin, Lombraña, Abaroa, Albisua, (Etxaniz m.72), Gabri (Altuna m.75) y Arruabarrena.
GIMNASTICA TORRELAVEGA: Iván Crespo, Borja Camus, Nando, Abraham, Nacho Neira, Cusidor, Aarón (Dani Cobo m.62), Javi (José Luis m.57), Víctor Sánchez (Cristian m.53), Carlos Álvarez y Negredo.
Árbitro: Diego Ocón, del colegio riojano. Amonestó a los locales Albisua, Lombraña y Espin; así como a los visitantes Nando, Cusidor y Negredo.
Incidencias: Ipurua. 1527 espectadores aproximadamente.
Goles: 1-0, m.30: Arruabarrena de penalti.1-1 m. 50 Negredo 2-0, m.45: Negredo a. 2-1, m. 70 Lombraña.
La Gimnástica sufrió en sus carnes la efectividad de cara a puerta del Eibar. Los goles de Arruabarena y Lombraña en los únicos disparos de los gipuzcoanos durante todo el partido, abrieron el camino a la quinta derrota de la Gimnástica de la temporada, que rompió así una racha de tres empates consecutivos y cinco jornadas sin perder. Duro revés para el conjunto cántabro.
No hizo un gran encuentro el cuadro cántabro, demasiado conservador y casi siempre a merced de un rival con mejores recursos y mayor vocación ofensiva. Solo en el tramo final Negredo recortó distancias, incluso, tuvo la opción de arañar un punto en una clara doble oportunidad, en un encuentro en el que los locales fueron más certeros, y así se explica la victoria sobre una Gimnástica que reaccionó demasiado tarde.
Tal y como se podía esperar, Abraham y Nacho Neira ocuparon las posiciones de central dejadas por el sancionado Mario y el lesionado Alberto. En el centro del campo, Aarón sustituyó al también sancionado Siro. Pero todas estas novedades aumentaron en el once con la presencia de Cusidor como ayudante de Aarón, y la titularidad de Negredo en la punta de ataque.
Con estas cinco novedades la Gimnástica buscaba al menos repetir en Ipurúa, el empate del pasado fin de semana en el campo del líder, el Mirándes. Los hombres de José Gómez, técnico de la Gimnástica, comenzaron mejor que la semana pasada y evitaron un posible gol tempranero de un cuadro gipuzcoano muy ambicioso. El Eibar rápidamente buscó y encontró el balón e imprimió mucho ritmo al choque en los primeros instantes, para encerrar en su campo a unos cántabros muy solventes en tareas defensivas.
Dos centrales que actuaban juntos por primera vez, supieron defender con acierto todos los envíos hacia sus posiciones y, esto, aportó confianza al grupo pese a encontrarse el balón siempre cerca de la portería de Iván Crespo. El cancerbero, sin embargo, era un espectador más porque apenas tenía trabajo. El Eibar por momentos achuchaba, pero era incapaz de finalizar las jugadas ante las buenas ayudas del cuadro cántabro.
Tras veinte minutos de clara iniciativa local, aunque sin ocasiones, la Gimnástica pareció estirar sus líneas, pero resultó un espejismo. Esa mejoría visitante fue efímera, porque rápidamente los gipuzcoanos se rehicieron y con nuevas acometidas buscaban abrir el marcador.
Un centro chut envenenado de Gabri fue el primer aviso, y en el segundo el propio delantero fue claro objeto de penalti por parte de Nando, que intentaba evitar su remate tras un buen pase de la muerte de Bingen. Arruabarrena aprovechó ese primer remate a puerta del partido para colocar el 1-0.
De ahí hasta el descanso, los locales daban por bueno el resultado, y a punto estuvo la Gimnástica de igualar la contienda en su primera clara oportunidad. Sin embargo, el remate de cabeza de Abraham al saque de un córner se marcho por escasos centímetros rozando el palo para alivio de un Irureta ya batido.Ya en el descuento llegó el mazazo para el cuadro visitante cuando Lombraña en un segundo remate desde la frontal, ajustó el cuero haciendo inútil la estirada de Iván Crespo.
El paso por los vestuarios apenas cambió la dinámica del encuentro. Los locales salieron decididos a ampliar la renta y volvieron a apretar en los primeros minutos de la reanudación; el omnipresente Gabri remató demasiado cruzado en una buena jugada personal dentro del área.
El técnico visitante José Gómez, visto el desalentador panorama, decidió refrescar el equipo por las alas. Los recién incorporados Cristian y José Luis incorporaron las posiciones de interior zurdo y diestro respectivamente, pero tampoco ahora se veía una clara respuesta visitante.
Con el paso de los minutos, el Eibar pareció conformarse y su empuje inicial se fue poco a poco diluyendo. Tampoco la Gimnástica aprovechaba la relajación local hasta que tras bastante tiempo sin nada reseñable sobre el cuidado césped de Ipurua, Negredo abrió la esperanza cántabra. El delantero centro supo recoger dentro del área un despeje corto de la zaga tras un pase en profundidad a Cristian para, de disparo con la zurda y a media altura, sorprender a Irureta.
Ese gol espabiló a una Gimnástica que entonces empezó a hacerse dueño del cuero e, incluso, pudo arañar el empate. Principalmente lo tuvo en sus botas el propio Negredo en una doble oportunidad en el minuto 79. Tras un buen centro desde la izquierda de José Luis, el atacante remató primero demasiado centrado para el despeje del cancerebero, y después, aún más fácil y también sin oposición ninguna, envió fuera cuando lo tenía aún más claro. Tras este susto, el Eibar se echó definitivamente atrás, mientras la Gimnástica buscaba una nueva ocasión, para al menos sacar algo positivo. El 2-1 final, hace que la Gimnástica retorne a tierras cántabras de vacío.