Gimnástica 2 - Palencia 1
Despedida de Santa Ana con victoria
Los blanquiazules han ganado en los últimos minutos del encuentro
Escrito por Adela Sanz el 08-05-2011 a las 18:55
Gimnástica: Machuca, Borja Camus, Mario, Nacho Neira, Nando, Lavín, Siro, Cusi, Javi (Jorge), José Luis (Dani Cobo) y Cristian (Perujo).
Palencia: Castilla, Serrano, Saavedra (Rui),Pelayo, Ale, Víctor (Canario), Durantez, De Paula, Aitor Blanco, Chucho y Paulino.
Goles: 1-0 m. 11, Lavín. 1-1 m. 19, Chuchi. 2-1 m. 83, Lavín.
Árbitro: Sánchez-Seco Otero. Amonestó a los locales Machuca, Borja Camus, Mario (2), Neira, Cristian, Nando, Cusi y Dani Cobo. Por parte visitante, a Serrano, Saavedra, Pelayo, Chuchi y Paulino.
Incidencias: Campo de Santa Ana en buen estado con unos 2.500 espectadores. Durante el descanso se sortearon varios objetos donados en apoyo a los afectados por la Osteogénesis Imperfecta.
La mejor de las alegrías es la inesperada. Se despidió la Gimnástica de Santa Ana con una victoria merecida, con un hombre menos sobre el césped y un rival necesitado. El Palencia, quinto clasificado, llegó a Tanos dispuesto a llevarse los tres puntos y arropado en las gradas por un nutrido grupo de bulliciosos aficionados que no dejaron de animar a los suyos en ningún momento. Pese a ello, no pudo superar a los cántabros, muy concentrados en el juego, sobrios atrás y con un espléndido Machuca que se lució en un par de intervenciones.
El encuentro, lleno de tensión y nervios, ofreció al público un buen espectáculo, precisamente cuando los espectadores blanquiazules esperaban un partido de puro trámite, carente de toda tensión competitiva para los suyos. No obstante, el Palencia, acuciado por la necesidad, arrastró a los futbolistas gimnásticos y transformó un choque potencialmente gris en un espectáculo colorista. El color lo pusieron los goles, dos de ellos de hermosa factura, la presión, los nervios y las ganas de competir.
Los palentinos ofrecieron dos caras muy diferentes. En la primera parte gobernaron el partido y movieron bien el balón, a pesar de que la Gimnástica, en una buena jugada por la izquierda, desarbolara a su defensa y Cristian enfriase un poco su ímpetu. En la segunda, a pesar del empate y de jugar muchos minutos contra diez por la expulsión de Mario, los jugadores del Palencia perecieron abrasados, víctimas de los nervios y del sofocante peso del reloj.
La Gimnástica ofreció una de sus mejores caras en el partido de su despedida del que este año ha sido su campo. Supo hacer frente a un equipo que vino a ganar y que dejó espacios, algo inusual esta temporada, y tal vez por eso pudo sacar partido de su velocidad en el manejo del juego, una de sus virtudes. Tanto el gol de Cristian como el del empate del Palencia, una fantástica media chilena de Chuchi a los veinte minutos, se produjeron en las dos primeras aproximaciones serias al área. El gol del empate estimuló a los visitantes, que disfrutaron de sus mejores minutos y obligaron a lucirse a Machuca, como en el lanzamiento de falta que ejecutó Víctor poco después. El propio Víctor y De Paula disfrutaron de alguna ocasión más para hacer gol, pero no lo lograron.
Lejos de dejarse arrollar, la Gimnástica respondió en la segunda parte, aprovechándose de los nervios que atenazaban las piernas de sus rivales, cada vez más imprecisos. Pudo marcar José Luis en la reanudación, pero un defensor lo evitó. La expulsión de Mario, que vio la segunda amarilla por una fea e innecesaria falta en el medio del campo, obligó a los de Gómez a echarse atrás y jugar al contragolpe. La entrada de Jorge y de Perujo le dio más velocidad al equipo y en uno de los contraataques llegó el gol de la victoria. Se fue Jorge por la derecha hasta la línea de fondo, envió el balón al área y Lavín lo empalmó directo a las redes. El Palencia, impotente, nada pudo hacer por remediarlo y se marchó cabizbajo de Torrelavega.