REAL SOCIEDAD B 1 - GIMNÁSTICA 0
Atragantado con los filiales
El equipo de José Gómez salió derrotado con justicia de Zubieta, en un partido con pocas ocasiones La Gimnástica cayó ante el Sanse, como le pasó hace siete días frente al Osasuna B
Escrito por eldiariomontanes.es el 13-11-2010 a las 19:26
REAL SOCIEDAD B: Ramírez; Pérez, Morgado (Etxabeguren, n.62), Gastañaga, Calamuro, Errasti, Illarramendi, Aldalur, Barcina (Colinas, m.53), Nanizayamo y Orbegozo (Pardo, m.80).
GIMNASTICA TORRELAVEGA: Crespo; Mario, Camús, Alberto, Cusi, Nando, Siro, Dani Cobo (Bafalet, m.59), Riki (Faro, m.63), Perujo y Cristian (Nacho Neira, m.63).
Árbitro: Ortiz Arias (Comité Madrileña). Mostró tarjetas amarillas a los locales Colinas y Calamuro, y al visitante Mario. Además expulsó por doble amarilla al local Pérez (m.53) y al visitante Camús (m.61).
Incidencias: Zubieta. Unos 300 espectadores.
Goles: 1-0, min.73: Orbegozo.
La Gimnástica de Torrelavega no pudo sacar los tres puntos de su visita a San Sebastián donde perdió por la mínima en el campo José Luis Orbegozo de Zubieta. El cuadro cántabro pierde una buena ocasión de acercarse aún más a los puestos de cabeza de la tabla clasificatoria mientras que la Real B suma un triunfo muy importante de cara a sus aspiraciones de conseguir la permanencia con relativa tranquilidad.
Los vascos ganaron con justicia a la Gimnástica de Torrelavega en un partido aburrido en líneas generales, marcado por el centrocampismo y sin apenas ocasiones de gol. Hubo dos expulsiones en el encuentro, la de Arkaitz Pérez por parte local primero y la del visitante Camus poco más tarde. El partido se vivió con mucho viento que benefició a la Real Sociedad B en la primera mitad y en la segunda a la Gimnástica.
El conjunto visitante intentó reaccionar después del único tanto de Orbegozo pero no fue capaz de poner en verdaderos aprietos al meta local Toño Ramírez, un mero espectador durante la mayoría de los minutos de esa recta final y muy seguro en las pocas ocasiones en las que tuvo que intervenir.
Segunda derrota consecutiva de la Gimnástica de Torrelavega en liga tras caer por la mínima en Zubieta ante la Real Sociedad B. Los cántabros, pese a su mejor clasificación, apenas dispusieron de oportunidades para sacar algo positivo de Donosti. El filial blanquiazul se valió de su juventud para superar con justicia al once torrelaveguense gracias a un gol de Orbegozo en el minuto 73.
Tras caer con el Osasuna Promesas en El Malecón en la pasada jornada, la Gimnástica disponía de una buena oportunidad en Zubieta para lograr algo positivo y comenzar a enderezar la mala racha por la que atravesaba y así retomar esos buenos resultados que le catapultaron a la zona noble de la clasificación.
Pero no. Y es que los filiales se le atragantan a los de José Gómez. La semana pasada fue el filial rojillo. Y ésta, el txuri-urdin. Y lo peor, que la derrota es totalmente justa. El Sanse se impuso con total merecimiento pues disfrutó de mejores ocasiones. Incluso el resultado pudo ser más amplio.
José Gómez dispuso en el césped donostierra un once de garantías. O eso parecía. Porque por lo menos en la primera mitad el medio del campo cántabro supo frenar a los dinámicos futbolistas donostierras. Pero le faltó al equipo saber llegar con peligro al área vasca.
La primera parte fue un canto al antifútbol, con juego en el centro del campo, sin apenas llegadas a las áreas en la que la única ocasión clara llegó a balón parado pasada la media hora. Fue en una falta lateral cerca del pico del área cántabra que Illarramendi botó por encima de los defensas que formaban la barrera al palo corto con mucha intención pero Crespo estuvo rápido y llegó justo para desviarla a corner.
Fue la única opción de gol para ambos equipos en un primer tiempo en el que destacó la figura de Nanizayamo, delantero africano de más de metro noventa, que con su potencia en el juego área y velocidad causó muchos problemas a los defensas de la Gimnástica pero sin llegar a concretarlos en ninguna opción de gol.
El arranque de la segunda parte fue similar a la primera hasta que en el minuto 54 el lateral Arkaitz Pérez fue expulsado por ver su segunda tarjeta amarilla después de cometer únicamente dos faltas pero ambas aparatosas. Esta expulsión parecía cambiar el partido pero sólo ocho minutos después el visitante Camus vio también la cartulina roja por dos acciones similares a las del realista, por lo que se marchó a la calle y se igualaron las fuerzas sobre el terreno de juego. Morgado sufrió un pinchazo muscular y tuvo que ser sustituido por lo que Meho Kodro se vio obligado, sin laterales, a reordenar la defensa, pasando a Cadamuro al lateral izquierdo y retrasando a Aldalur.
Con mucho toque en el centro del campo el Sanse fue inclinando la balanza a su favor hasta que en el minuto 73 Cadamuro se internó por la izquierda y sacó un centro al área que Orbegozo cerca del punto de penalti remachó a las mallas como pudo, con el pie, lanzándose al suelo. Crespo vio como el balón entraba mansamente pegado a su palo sin poder hacer nada por evitarlo clavado en el centro de la portería.
El 1-0 espoleó a la Gimnástica que se fue arriba en busca del empate. Pero, ni a base de juego directo, colgando muchos balones al área no consiguió sorprender a una Real Sociedad B muy sólida en defensa. Los blanquiazules cortaron todos los balones que llegaron a sus dominios y Toño Ramírez aportó seguridad a su retaguardia en las pocas acciones en las que tuvo que intervenir, sobre todo para blocar balones aéreos.